Dieta para el alma. Chakra 6

Actualizado: 1 de nov de 2019


¡Hola queridos Bravers! Bienvenidos a la semana 6 de dieta para el alma. ¡Ya estamos en la recta final de nuestra dieta! Estén muy atentos porque próximamente les vamos a estar platicando sobre cómo vamos a cerrar este ciclo. En lo personal, creo que les va a encantar y va a ser una excelente forma de aterrizar toda la información que han tenido estas semanas y como siempre, darles más tips y ejercicios para que puedan llevarse a su casa.

Ahora sí, ¿cómo va esa garganta? ¿Han hecho su ejercicio? Les comparto que yo lo hice mientras estaba en el sauna y estuvo súper interesante todo lo que sentí. Es muy padre poner atención a cómo se comporta tu cuerpo cuando practicas con el OM. Para mí fue darme cuenta de todo el ruido que llevo en la cabeza. La sensación al principio era como si tuviera muchas aves en la cabeza, volando sin control alguno y por todos lados. Al sentir la vibración del OM y de mi propia voz, fue como si hubiera podido liberarlos y soltar toda esa información que no me estaba ayudando en nada. También representó mover muchas cosas obsoletas que no necesitaba más. Me sentí presente y con mucha claridad mental. Y también me hizo sentir empoderada. Fue muy reconfortante poder escuchar mi voz tan fuerte y con esa proyección para mover cosas. Y es que eso es lo padre de los ejercicios, que cachen, que vean, que se den cuenta y que RECUERDEN todo lo que son, el poder que tienen, la capacidad de transformarse siempre que quieran. Eso es lo que tenemos que tener presente siempre.

Hoy vamos a trabajar con uno de mis chakras favoritos. Este chakra fue el que me hizo acercarme a mí misma, a todo esto que hago, a todo esto que les cuento. Es el que me hizo salir de lo convencional y aventurarme a ver hacia adentro. A soltar todo lo que yo creía y abrirme a otras posibilidades. Pero sobretodo, a aceptar quién soy, las herramientas que tengo y a no tenerle miedo a esta voz de mi cabeza. Espero que como yo, tengan un abrir de ojos con el sexto chakra: Ajna o chakra del 3er ojo. Su nombre en sánscrito significa percepción y es el centro de la intuición, el asiento de la voluntad y la clarividencia. Probablemente lo tienen muy bien ubicado, pero para los que se están (re)conociendo, este chakra se encuentra en el centro de la frente, entre las cejas. El color con el que trabaja es el índigo, lo que abarca los azules más obscuros o el morado. El elemento que lo ayuda a equilibrarse es la luz.

El 3er ojo nos ayuda con la intuición y con la imaginación. Podemos trabajar la autorreflexión desde aquí pues también involucra la concentración, la tranquilidad y la sabiduría. La capacidad de discernir viene como resultado de todos elementos combinados. Las partes del cuerpo que trabajan con este chakra son la glándula pituitaria principalmente, los ojos, oídos, nariz, sistema nervioso simpático, el hipotálamo y hemisferios cerebrales. La pituitaria, así como el timo, son glándulas que regulan las hormonas. En este caso, controla la hormona del crecimiento,

Cuando lo encontramos en desequilibrio, se presentan enfermedades mentales, estrés, esquizofrenia, problemas de visión o auditivos. Hay poca concentración, pesadillas, miedo, cinismo, tensión y dolores de cabeza. Su energía opuesta es la ilusión, porque es un estado que representa estar imaginando cosas que no pasan por falta de acción. Es como soñar despierto. Porque no estás en el aquí y en el ahora y sigues enfocado en una situación que no es real. El problema es que toda la energía está puesta en eso y no en donde debe de estar.

Para equilibrarlo, vamos a seguir la fórmula de cada semana. En el caso de la comida, los alimentos recomendados se van a repetir porque están dentro de la gama de colores o son los más parecidos para trabajar con este chakra:


• Zarzamoras, blueberries, uvas, ciruelas, berenjenas, col y cebolla morada.

• Aquí si nos vamos a poner un poco más creativos y dejar que el niño interior decida y escoja los dulces, helados y demás alimentos de color azul que se le antojen. Recuerden, todo en moderación.

• Si les gustan los ingredientes más orgánicos como la spirulina, también existe en azul y la pueden agregar a diferentes platillos.

• Para los amantes del queso, siempre estará el delicioso queso azul.


Los decretos con los que vamos a trabajar esta semana:


· Me dejo guiar por mi intuición.

· Escucho la sabiduría que hay en mí.

· Nutro mi espíritu.

· Confío en mi intuición.

· Me perdono a mí mismo.

· Veo claramente todo lo que me rodea.

· Estoy abierto a las ideas y perspectivas de otros.

· Tengo la capacidad de discernir.


Para esta semana, el ejercicio va a estar muy interesante y algo divertido. Por favor antes de empezar, recojan lo más que puedan o pongan en un lugar seguro los objetos que se puedan caer. Lo que vamos a hacer es taparnos los ojos. ¿Por qué si este chakra trabaja con la visión? Pues precisamente porque estamos muy acostumbrados a recibir la mayor cantidad de información de nuestros ojos, olvidamos o no desarrollamos tanto los demás sentidos. Muchas veces caemos en la creencia que tener un don se basa en la clarividencia, pero no es verdad. Puedes recibir la información de muchas otras maneras, escuchando, sintiendo, oliendo… las posibilidades son muchas y cada quien tiene su manera de hacerlo, así que no nos limitemos a lo que podemos ver o no. Por eso quiero que cubran sus ojos. Para que despierten el instinto, para que abran este otro ojo que ve más allá de lo evidente. Si no se quieren mover de donde están no importa, el chiste es que con los ojos cerrados, pongan atención a los otros sentidos. ¿Qué sienten? ¿Qué huelen? ¿Pueden percibir colores a pesar de tener los ojos tapados? ¿Qué sonidos pueden escuchar? ¿Ven una imagen en su cabeza? Si les digo que piensen en un campo abierto ¿lo ven como una foto? ¿Pueden sentir el aire que hay ahí? ¿Les llega algún olor? Ahora, quiero que se muevan con los ojos tapados. Aunque sea en su cuarto, muévanse y recórranlo como normalmente lo harían. Lo importante es que vean la capacidad de imaginar y percibir que tienen. Si les cuesta trabajo o no. Qué tanto los pone nerviosos no poder abrir sus ojos. Que tanto confían en su memoria y en la información que tienen de su cuarto para moverse. Les cuesta trabajo moverse “ciegamente” o pueden moverse con más confianza aunque se puedan pegar… Si hacen el ejercicio con alguien más, ¿pueden reconocer la cara de alguien con tocarlos? ¿Pueden identificar la energía de la otra persona? Si la otra persona los mueve ¿qué tanto confío en los demás? ¿Qué me dice mi yo interior de la otra persona? Son infinitas las posibilidades que pueden cruzar por su mente, pero se tienen que abrir a ellas. Abran su canal a los mensajes como sea que vengan. Si tienen una voz en la cabeza como yo, ESCÚCHENLA. Si los demás creen que están locos pues bienvenidos a la locura. Aquí estamos para acompañarlos. Empiecen a creer en ustedes y en lo que son capaces de hacer, por más increíble que parezca al principio. Las herramientas ahí están. ¿Las van a tomar?


¡Les deseo un excelente viernes y nos leemos la siguiente semana! ¡A sanar se ha dicho!


Estef O.


“Todo depende de cómo vemos las cosas y no la forma que son en sí mismas”

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